“El tema es que todos necesitamos un refugio, sobre todo para los dolores inmensos que no tienen comparación con otros dolores necesitamos un refugio. Los filósofos se refugiarán en la filosofía, las tejedoras en sus tejidos, los hortelanos en sus cultivos y yo tomé como refugio esta escritura. Escribía y borraba, escribía y borraba, así dos poemas nomás dejé intacto los dos primeros meses y después fui escribiendo los otros lentamente, borrando y volviendo a hacer hasta que completé los 25 años de su vida”, dijo.

Deja una respuesta