Según la trabajadora, la comunicación es poco clara, ya que si bien las zonas están delimitadas, aun así están expuestos a una eventual sanción por estacionar. Relató que a tres cuadras de un local y en una zona sin estacionamiento tarifado, decidió dejar su automóvil, pero que de igual manera recibió una nota de «advertencia» en el parabrisas.
«Después de comprar saldo, meter tus datos, no podés fraccionar el pago, es como un acoso sistemático», disparó. «Estuve leyendo un montón de quejas y pienso convocarle a los propietarios, algo tenemos que hacer», adelantó.
Finalmente, calificó la situación de insostenible, debido a que sus márgenes de ganancia son bajos, mientras que los costos se van incrementando, por lo que el precio finalmente se verá trasladado al consumidor.
