Pereira apuntó que se trata de una práctica que se lleva a cabo desde hace años, donde se relaciona esta contribución con una obligatoriedad para matricular a los escolares. “El derecho a la educación es para todos”, expresó.
Recordó que un alumno de las respectivas casas de estudios, es matriculado automáticamente y no se necesita realizar un aporte voluntario. “No debe perder su lugar por eso”, manifestó.
Por otro lado, la viceministra habló sobre la problemática que afecta a cientos de familias a la hora de inscribir a los chicos, debido a que deben formas largas filas o hasta acampar en las instituciones educativas para lograr la inscripción
“Tal vez falte abrir más ofertas educativas. En la escolar básica hay ofertas completas desde el primer y sexto grado. Hay instituciones grandes y de prestigio y por alguna razón las familias amanecen para matricular a sus hijos para el preescolar, sexto grado o séptimo. Hay escuelas que ofrecen el mismo servicio, pero por prestigio, prefieren esperar”, concluyó.

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