Paola Irún: Sinónimo de empoderamiento sobre las tablas

¿Cómo fueron tus comienzos?

Desde muy chica siempre me gustó contar historias, desde las ficciones que escribía en época de colegio, donde mis compañeras y yo éramos protagonistas. El centro de esas ficciones eran amores imposibles (hasta hoy). 

Y ahora, sigo creando narrativas, en diferentes formatos y diversos medios. Obviamente siendo literales, prácticamente nací en el backstage de un escenario y crecí entre bambalinas detrás de mi mamá, Margarita Irún, hasta cuando llegó el momento de pararme yo ahí y contar mis historias. 

¿Tener una madre considerada una referente fue una ventaja o presión para vos?

La ventaja mayor es la inspiración y el “role model” que implicó para mí verla y experimentar de cerca su carrera. Yo veía una mujer poderosa, dueña de sus tiempos, de sus decisiones, de su no convencionalidad, siguiendo sus sueños contra viento y marea, en una época en que era aún más difícil ser “actriz”, o el arte en general. Y al mismo tiempo era mi mamá. No estaría acá si no fuera por ella. Y no tendría la fuerza que tengo hoy sin ese modelo. Pero me costó mucho. 

Por supuesto que es tremenda presión. De hecho, negué al teatro mucho tiempo, abocándome a una carrera audiovisual por muchos años hasta finalmente asumir que el teatro era lo mío. Al comienzo la presión vino, pagando un derecho de piso tremendo tratando de hacer ver que yo podía hacer cosas más allá de ser “la hija de…”. 

Y más adelante, ya siendo profesional, la presión tuvo que ver con diferenciarme. Somos de hecho muy diferentes. Cada una representa un camino distinto, una faceta teatral totalmente diferente y válida.

Ella clásica y actriz de pura sepa, yo experimental. Pero eso me llevó a buscar mucho más allá de la actuación, a escribir más, crear, dirigir, montar, diseñar, producir, a encontrar un lenguaje, a irme del país a buscar nuevas formas, volver y seguir buscando nuevas herramientas o inventarlas. 

¿En que etapa de tu carrera profesional estás?

Estoy en un gran punto de quiebre. Para bien. Porque tomé una decisión momentánea de pasarme de lleno a otro terreno. Dado que mis exploraciones se expandieron mucho más allá de obras de teatro. La música siempre fue muy importante para mi. Vibro ese lenguaje y decodificar sus sub lenguajes, que tiene muchos. 

Las cosas se fueron dando, sin lugar a dudas porque inconciente o conscientemente las busqué trabajando en cosas diferentes siempre. Hay hitos que representan el momento en el que estoy hoy y cómo llegué acá. 

¿Cuáles son esos hitos?

Vivir y estudiar en Nueva York y luego continuar los vínculos artísticos de manera a estar siempre “al día” digamos de las tendencias, es el comienzo del todo, la primera explosión cerebral. 

Luego el 2016, con mi colectivo “ENBORRADOR teatro en construcción” hicimos una residencia creativa con una compañía de teatro Paulista “NÚCLEO BARTOLOMEU DI DEPOIMENTOS”. Es ahí que me introduzco en la dramaturgia musical y me voló el cerebro (que ya había explotado antes). Y se me abrió el mundo. 

En el 2018 experimento con eso y todas las demás dramaturgias (espacial, visual, lumínica, corporal, textual) con el primer proyecto enteramente musical que fue “Luz Sangre Agua”, los 30 años de Deliverands, que hicimos una quijotada que llamamos un “Documental musical teatral”. Nunca más me aparté de  Deliverands, y de sus proyectos individuales también, con Neine, con Amberé acompañando todo lo que hace. No necesité ahí pagar el derecho a piso dramáticamente, porque ellos ya me dieron el piso y me pusieron una alfombra. 

Eternamente agradecida y seguimos laburando ahora sacando nuevo álbum “Horizonte”. Ahí se sucede “H_Y_dro” con Amberé – Sonidos de la Tierra – Oniria. Y de ahí, con varias cosas entremedio, llegamos al hoy, que tengo varios proyectos musicales grandes, pero conceptuales todos. Porque es lo que vendo. 

¿Consideras clave el concepto? 

Creo firmemente en el concepto. Es fundamental. El concepto construye cimientos que solidifican aún más lo que se está ofreciendo al público, sea un concierto, un video, una imagen o un álbum. Hay todavía como una cierta mirada que se le da a lo teatral como que es “sólo actuación”; pero el mundo hace rato evolucionó hacia la multidisciplinariedad, multicapas de contenido, y las artes escénicas están todas fusionadas. 

¿Cómo ves el crecimiento del talento paraguayo dentro del teatro?

Hace como unos 10/15 años, el teatro creció muchísimo hablando de un promedio general. Por un lado literal, más obras y público. Por otro lado, no es la cantidad que analizo, sino las nuevas propuestas, el ir más allá, el experimentar, poder ver que hay una “búsqueda”. Ni siquiera pasa por el contenido o los géneros teatrales, sino por la búsqueda. Y es genial eso. Ojalá haya cada vez más. 

También más allá del talento, veo que vamos dando pasos como colectivo teatral hacia una profesionalización del oficio. Tiene que ser así. Es hora. Visibilizar nuestros derechos, pelearlos y defenderlos. Falta mucho aún. 

Sin ley de teatro. Sin ley de mecenazgo. Sin un montón de cosas. Nunca una prioridad. Pero la lucha empezó, que ya es mucho en medio de tanta cosa en contra. Deseo que podamos unirnos más y empujar colectivamente el carro que pesa bastante. Admiro a las compañeras y compañeros que son punta de lanza y “se ponen la camiseta” (refe futbolera obviamente, siendo el fútbol en sí un gran hecho teatral)

¿Cuáles son tus proyecciones para este año?

Este año va a ser y está siendo puramente musical. En algunos proyectos ya estoy trabajando y otros en puerta. Un desafío más grande que otro. Pero de eso se trata, o si no me aburro. Y yo me aburro rapidísimo. 

Y me parece maravilloso que el ambiente de la música empiece a mirar-SE escénicamente y se piense cada vez más a nivel “concepto”. Poder tomar un proyecto musical y desmenuzar dentro de las artes escénicas es arduo trabajo. El resultado es también narrativa, o debería ser en mi opinión. El privilegio de tener algo que decir, a través de la música y su concepto, creo se debería abrazar. Los proyectos en sí, irán saliendo a la luz a su debido tiempo (eso también es narrativa, el cuándo y el cómo …)


Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *