Según el Dr. Aquino Fornerón, “la cepa original dejó como secuela las alteraciones del olfato y gusto, mientras que las variantes delta y ómicron provocaron secuelas pulmonares”.
El médico recomendó seguir utilizando medidas de higiene y el uso de tapabocas, especialmente en espacios públicos. “Los niños deben usar tapabocas, no le podés encerrar”, enfatizó.
Además, aconsejó que ante cualquier síntoma respiratorio, es fundamental consultar con un médico. La combinación de la mala calidad del aire y las secuelas del COVID-19 puede incrementar significativamente los riesgos para la salud.
Para mitigar estos efectos adversos, recomendó el uso de tapabocas N-95 o tapabocas de tela humedecidos. Asimismo, sugirió evitar realizar actividad física al aire libre debido al riesgo elevado de sufrir problemas respiratorios en estas condiciones.
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