“Resulta que el problema viene desde hace años y ayer hubo una guerra campal. El hermano (la víctima) tiene el ojo reventado, mientras que la adolescente recibió un martillazo en el hombro”, explicó Salinas.
Consultada por los motivos del conflicto, sostuvo que todo se trataría de un caso de “envidia”, ya que el afectado maneja un exitoso negocio de lustres y brinda trabajo a muchas personas, mientras que el presunto agresor “no tiene la misma capacidad”
“Supuestamente, el olor a lustre les molesta y les causa daños en su salud, pero es muy improbable esa teoría, ya que ellos viven muy lejos”, indicó la fiscal.
El hecho se registró en la zona de Ciudad Nueva, Caaguazú.
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