“Ella le venía acechando, con paciencia, como un depredador cazando a la presa, vino estudiándole y acechándole por cuatro meses. Cuando él cumplió 13, ella le escribió por WhatsApp, tenemos todas las evidencias, inclusive ella le dijo que elimine los mensajes para que no se le demande”, relató la mamá del preadolescente.
Posteriormente, indicó que la presunta victimaria fue condenada y remitida al Buen Pastor, pero luego de la anulación del Tribunal, fue puesta en libertad
“Ahora ella tiene una segunda condena y está con prisión domiciliaria”, concluyó la mujer, pidiendo a las autoridades que el caso no quede impune.
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