«El respirador hace 99% del trabajo y mi esposo 1%»: El desgarrador relato de la esposa de un paciente con botulismo

Un abogado paraguayo de 62 años, deportista y sin vicios, se debate entre la vida y la muerte en la Unidad de Terapia Intensiva (UTI) del Instituto de Previsión Social (IPS) luego de contraer botulismo por consumir picante en un local de la feria Agroshopping, realizada en el Shopping Mariscal. Su esposa rompió el silencio en comunicación con Ñanduti y describió el crítico estado de salud del paciente: «Está semisedado, con traqueotomía y respirador. El aparato hace el 99% del trabajo y el 1% es lo que respira mi esposo».

El drama comenzó el pasado martes 5 de mayo por la noche. El matrimonio y su hijo de 23 años acudieron al establecimiento comercial y decidieron cenar en el patio de comidas. Mientras la mujer y el joven consumieron desmechado de cordero sin registrar síntomas, el hombre optó por empanadas y otro plato de desmechado proveniente de un stand continuo, añadiéndole salsa picante. «La diferencia entre él y nosotros fue el picante», detalló la denunciante.

Pérdida de la visión, parálisis y sospecha de ACV

Al día siguiente, el miércoles 6 de mayo, iniciaron los malestares estomacales y la dificultad respiratoria. La madrugada del jueves, el cuadro se agravó drásticamente cuando el hombre regresó del baño tambaleándose en zigzag. «Me dice: ‘¿Sabes qué? Veo doble, veo borroso’. Me siento en la cama, le digo que me mire y tenía totalmente bizcos los ojos. Cuando me habló, ya tenía la lengua dura», rememoró compungida la esposa, quien inicialmente sospechó de un accidente cerebrovascular (ACV).

La familia acudió de urgencia al Sanatorio Santa Julia, donde ingresó a internación con la glotis cerrada y un párpado totalmente caído. Ante la falta de respuestas clínicas, un médico cirujano oncólogo amigo de la familia y un otorrinolaringólogo realizaron una endoscopía nasal y detectaron que las cuerdas vocales estaban completamente rígidas. Esto confirmó un severo daño neurológico provocado por la toxina botulínica, la cual mantiene su cerebro paralizado.

Ratas muertas en Senacsa para confirmar el brote

Llegar al diagnóstico certero tomó casi un mes. Inicialmente se manejó la hipótesis del Síndrome de Miller Fisher y se enviaron muestras a la Clínica Mayo de Estados Unidos, cuyo resultado fue negativo. Posteriormente, médicos del sector privado y del IPS cruzaron información al detectar que existían otros pacientes con idéntica sintomatología.

La confirmación local llegó mediante un método rudimentario ante la falta de reactivos inmediatos. «Quiero que averigüen cómo fue para llegar a decir botulismo positivo. Se quitaron muestras de heces y orina de los pacientes y se las inyectaron a ratas en Senacsa. A las 48 horas, las ratas estaban duras y muertas», reveló la mujer con indignación. Actualmente se aguarda el resultado de un cultivo enviado a laboratorios de San Pablo, Brasil.

Desamparo estatal y una deuda financiera catastrófica

La denunciante criticó con dureza la respuesta del Ministerio de Salud y la carencia de insumos esenciales en el país. «La antitoxina en este momento no hay en Paraguay. No hay. A lo mejor van a aplicar lo que le aplican a los animales en Senacsa, pero no hay», lamentó. Asimismo, recordó que la ventana efectiva para aplicar dicho medicamento es de apenas 48 horas desde el inicio del cuadro.

Tras pasar casi 30 días internado en el sanatorio privado bajo firma de pagarés y un costo financiero insostenible, el paciente fue trasladado anoche al IPS. No obstante, el pronóstico médico estima de tres a seis meses adicionales en terapia intensiva para una eventual recuperación con fisioterapia general y respiratoria.

El Ministerio de Salud Pública ya confirmó cuatro casos positivos de botulismo y mantiene bajo estudio un quinto cuadro sospechoso. Por su parte, la Dirección Nacional de Vigilancia Sanitaria (DINAVISA) dispuso la clausura temporal de cinco locales comerciales del Agroshopping: Azucena, Conejo de Piel de Cordero, El Chimi de Juancho, Locos por el Sandwich y Pickles El Gringo. La esposa del afectado apuntó a la presunta responsabilidad del local «Pickles El Gringo» como el puesto donde adquirieron el producto bajo sospecha.


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