La espera terminó: llegó la «Finalissima» entre Argentina y España

La final del Mundial 2026 tendrá un condimento especial. Argentina, campeona de la Copa América 2024, y España, vencedora de la Eurocopa 2024, debían enfrentarse este año en la Finalissima, el tradicional duelo entre los campeones de Sudamérica y Europa. Sin embargo, el compromiso fue cancelado debido a conflictos de calendario con las Eliminatorias y la UEFA Nations League.

El destino, sin embargo, les tenía preparada una cita aún más grande. Este 19 de julio, ambas selecciones se verán las caras en el MetLife Stadium para definir al nuevo campeón del mundo, en lo que muchos ya consideran la «Finalissima» más importante de la historia.

Del lado argentino, todas las miradas estarán puestas en Lionel Messi. El capitán albiceleste buscará conquistar su segundo Mundial, sumar un tercer Balón de Oro de la Copa del Mundo y despedirse del seleccionado levantando nuevamente el trofeo más preciado del fútbol.

Enfrente estará Lamine Yamal, la gran figura de la nueva generación española. La imagen de un Messi bañando al entonces bebé Yamal durante una sesión fotográfica hace 19 años volvió a hacerse viral en la previa de la final, convirtiéndose en uno de los símbolos de un partido que enfrentará a dos épocas del fútbol mundial.

El camino de España

La selección española integró el Grupo H junto a Uruguay, Arabia Saudita y Cabo Verde. Terminó como líder invicta con dos victorias y un empate, cinco goles a favor y ninguno en contra.

Su debut dejó una de las sorpresas del torneo con un empate sin goles ante una competitiva debutante, Cabo Verde. Luego goleó 4-0 a Arabia Saudita con tantos de Lamine Yamal, un doblete de Mikel Oyarzabal y un autogol de Al-Tambakti. Cerró la fase de grupos venciendo 1-0 a Uruguay gracias al gol de Álex Baena, dejando afuera a la celeste.

En la fase eliminatoria mantuvo su solidez. Superó 3-0 a Austria con dos goles de Oyarzabal y otro de Pedro Porro; eliminó 1-0 a Portugal con un tanto agónico de Mikel Merino; derrotó 2-1 a Bélgica con goles de Fabián Ruiz y Merino; y en semifinales venció 2-0 a Francia gracias a Oyarzabal y Pedro Porro.

España llega invicta a la final con seis victorias y un empate, 13 goles convertidos y apenas uno recibido. Su máximo artillero es Mikel Oyarzabal, autor de cinco tantos.

El recorrido de Argentina

Argentina dominó el Grupo J con puntaje perfecto tras vencer a Argelia, Austria y Jordania. Marcó ocho goles y solo recibió uno.

La campaña comenzó con un contundente 3-0 sobre Argelia gracias a un hat-trick de Messi. Luego derrotó 2-0 a Austria con otro doblete del capitán y cerró la fase inicial con un triunfo por 3-1 frente a Jordania, con goles de Giovani Lo Celso, Lautaro Martínez y nuevamente Messi.

A diferencia de España, el camino de la Albiceleste estuvo marcado por el sufrimiento y las remontadas.

En dieciseisavos de final necesitó el tiempo suplementario para vencer 3-2 a Cabo Verde. En octavos protagonizó una remontada memorable frente a Egipto: perdía 2-0, Messi incluso falló un penal, pero los goles de Cristian Romero, el propio Messi y Enzo Fernández en los minutos finales sellaron un histórico 3-2.

En cuartos de final volvió a necesitar el alargue para derrotar 3-1 a Suiza con tantos de Alexis Mac Allister, Julián Álvarez y Lautaro Martínez. Ya en semifinales, otra reacción sobre el cierre le permitió vencer 2-1 a Inglaterra gracias a Enzo Fernández y Lautaro Martínez, ambos asistidos por un inspirado Messi.

El capitán argentino llega a la final como una de las grandes figuras del torneo, ampliando además sus récords como máximo goleador histórico de los Mundiales.

Dos estilos, un mismo objetivo

España arriba con una campaña impecable, basada en el control del juego, la posesión y una defensa casi infranqueable. Argentina, en cambio, construyó su clasificación apelando al carácter, a poner «huevo», las remontadas y el liderazgo de Lionel Messi en los momentos decisivos.

Con la Finalissima frustrada meses atrás, el fútbol terminó regalando un escenario mucho más grande: el campeón de Europa y el campeón de América definirán nada menos que el título del Mundial 2026, en un duelo que promete quedar en la historia.


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