Tras la huelga médica, la angustia persiste entre renuncias de especialistas y graves carencias hospitalarias

La huelga nacional de médicos llegó a su fin, pero la angustia permanece instalada en los hospitales públicos. Profesionales que hablaron este domingo en La Gran Cabina, por Ñanduti, describieron un escenario marcado por renuncias de especialistas, deterioro de las condiciones laborales, falta de insumos y equipamientos obsoletos.


El impacto alcanza directamente a pacientes y familiares que dependen del sistema público, mientras durante los días del conflicto la agenda pública del presidente Santiago Peña estuvo fuertemente concentrada en el desarrollo del Rally del Paraguay.


La situación adquiere especial gravedad en el Hospital Pediátrico Acosta Ñu, donde especialistas anunciaron su salida ante la falta de respuestas a sus reclamos.


La doctora Celeste Rivarola explicó que la decisión fue adoptada al no observar “ninguna respuesta y ningún intento de negociación” por parte del Gobierno durante la huelga. “Tenemos las renuncias firmadas y este lunes las vamos a presentar”, afirmó.


Desde la Sociedad Paraguaya de Cirugía Pediátrica alertaron, además, que actualmente están operando a niños con equipamientos que tienen más de 25 años de antigüedad.


Detrás del conflicto laboral están los pacientes y sus familias. Digna Maciel, madre de un niño internado desde el martes en terapia intensiva del Acosta Ñu, relató que debe adquirir medicamentos e insumos necesarios para la atención de su hijo. “Acá no hay nada, muchas veces hasta jeringa compramos”, lamentó.


La mujer manifestó su preocupación por las consecuencias del conflicto y respaldó el reclamo de los profesionales: “Esperemos que el Gobierno les dé a los médicos lo que están pidiendo porque tienen razón”.


Los profesionales sostienen que las condiciones actuales comprometen también la calidad de la asistencia. Durante La Gran Cabina señalaron que las carencias terminan recayendo sobre los propios médicos, quienes deben asumir la responsabilidad de trabajar sin contar con todos los recursos necesarios.


“No están dadas las condiciones para seguir ofreciendo un servicio de calidad y de esa manera garantizar nuestro trabajo”, advirtieron.


A esto se suma el reclamo por la falta de reajuste del salario mínimo médico y los gastos que enfrentan profesionales obligados a trasladarse entre 200 y 400 kilómetros para cubrir puestos sanitarios en distintos puntos del país.


La secretaria general del Sindicato Nacional de Médicos (Sinamed), Rossana González, advirtió que la consecuencia ya es una “fuga de médicos” que no afecta solamente al IPS, sino también al Ministerio de Salud. Según explicó, profesionales altamente capacitados abandonan el sistema público para incorporarse al sector privado o dedicarse a otras actividades.


Así, terminado el paro, el conflicto deja abierta una crisis de mayor alcance: hospitales con carencias, especialistas dispuestos a marcharse y familias que temen que la falta de respuestas termine deteriorando aún más la atención de quienes más necesitan del sistema público.


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