La chía paraguaya continúa ganando protagonismo en el comercio internacional de superalimentos y al cierre de agosto de 2026, las exportaciones de este producto registraron un crecimiento del 10% en volumen y generaron ingresos por USD 132 millones, según explicó Gilberto Osorio, presidente de la Cámara Paraguaya de Exportadores de Sésamo (Capexse) en entrevista con Ñanduti Negocios.
El desempeño del rubro también se refleja en la expansión de la superficie cultivada que para la campaña actual, superó las 250.000 hectáreas de área de siembra, lo que representa unas 50.000 hectáreas más que en el 2025. De acuerdo con Osorio, este crecimiento responde, en parte, a la incorporación de la chía como alternativa productiva para agricultores que anteriormente destinaban sus tierras al trigo, atraídos por las cotizaciones y los precios que recibe el productor primario.
Asimismo, el representante del gremio señaló que, durante los últimos años, la chía se consolidó como uno de los cultivos alternativos más atractivos para el sector productivo, tanto por su desempeño exportador como por su capacidad de generar ingresos.
Sin embargo, advirtió que entre septiembre y comienzos de octubre se observó una baja de los precios internacionales, que a su criterio, estuvo vinculada con una sobreoferta regional, situación plantea nuevos desafíos para el rubro, que “deberá equilibrar el crecimiento de la producción con las condiciones de demanda y los precios del mercado internacional”, afirmó.
Por su parte, el sésamo presentó una reducción en sus indicadores de exportación durante los primeros ocho meses del año. Según los datos del sector, al cierre de agosto, el volumen exportado disminuyó alrededor del 7% frente al mismo periodo del 2025, mientras que el ingreso de divisas alcanzó USD 38,85 millones, una caída del 6% interanual.
Pese a este retroceso, Osorio consideró que el desempeño del sésamo se mantiene “relativamente estable”, con una reducción moderada en comparación con el año anterior. De cara a la próxima zafra, aseguró que las expectativas apuntan a un posible incremento tanto del área sembrada como de los precios.
“Ambos productos forman parte de una cadena orientada principalmente al mercado externo. El consumo interno representa apenas entre el 5% y el 10% de la producción nacional, mientras que el resto se destina a la exportación”, recordó el titular de Capexse.
En ese proceso, remarcó que los granos son sometidos a tareas de procesamiento, clasificación y purificación para cumplir con las exigentes normas de pureza e inocuidad de los compradores internacionales.
Calidad y capacidad de abastecimiento como ventajas competitivas
La consolidación de Paraguay en el mercado internacional de estos productos responde, según el titular de Capexse, al trabajo de promoción realizado por los exportadores y a la evolución de las técnicas de producción. “El objetivo es garantizar volúmenes suficientes y una calidad homogénea que permita responder a las necesidades de las industrias compradoras”, señaló al respecto.
En el caso de la chía, destacó la posición de Paraguay como principal productor y exportador mundial, lo que otorga al país un papel relevante en la dinámica de este mercado. “Los atributos que más se valoran son la calidad homogénea del producto, su inocuidad y la capacidad de abastecer grandes volúmenes”, explicó.
En ese contexto, Osorio explicó que el sector también presenta diferencias en sus sistemas productivos, ya que mientras los cultivos extensivos incorporan técnicas en constante evolución, la producción de sésamo de variedad confitera todavía requiere una importante participación de mano de obra y procesos artesanales.
Esta modalidad, además de diferenciar el producto, genera oportunidades de empleo en el campo y presenta estructuras de costos y precios distintas. De acuerdo con el empresario, “hoy en día el mercado internacional ya reconoce la producción paraguaya de estos superalimentos y para cada cosecha van generando sus pedidos de abastecimientos priorizando a nuestro país las cuotas de volúmenes necesarias para sus industrias”, aseguró.
Desafíos de industrialización
Con relación a los desafíos que deben atravesar los productores de chía y sésamo en Paraguay, Osorio consideró que más allá de la exportación de materia prima, la industrialización es una de las principales oportunidades para incrementar el valor agregado de ambos cultivos.
“Actualmente, algunas empresas elaboran sésamo descortezado y aceites de sésamo y chía, aunque los volúmenes todavía son moderados frente al total producido”, afirmó.
En ese sentido remarcó que Paraguay puede avanzar hacia la elaboración de productos terminados y envasados, con el objetivo de llegar directamente al consumidor final en distintos mercados. No obstante, advirtió que esta estrategia requiere evaluar distintos factores comerciales, productivos y logísticos.
“Uno de los principales obstáculos es la distancia del país respecto de los grandes centros de consumo y la duración del transporte fluvial y marítimo. Los tiempos de traslado pueden reducir la vida útil de los productos industrializados, lo que representa una dificultad para competir con proveedores más cercanos”, dijo.
A esto se suma la necesidad de demostrar a los compradores internacionales que las empresas paraguayas pueden elaborar productos con características iguales o superiores a las que actualmente adquieren de otros proveedores o producen en sus propios mercados.
En ese contexto, el presidente de Capexse planteó la necesidad de avanzar gradualmente, mediante acciones de promoción y pruebas comerciales que permitan identificar oportunidades concretas de inserción. En paralelo, sostuvo que todavía existe un margen importante para ampliar la producción de sésamo y fortalecer la competitividad de ambos rubros mediante una combinación de volumen, calidad y precios adecuados, procurando una distribución equitativa de los ingresos entre los distintos participantes de la cadena de valor.
Perspectivas 2027
Con relación a las perspectivas para el cierre de 2026, Osorio aseguró que “son favorables”, aunque el calendario de embarques está condicionado por dificultades logísticas y por la evolución de los precios internacionales. En el caso del sésamo, explicó que varios exportadores continúan enviando los últimos lotes correspondientes a la zafra 2025-2026.
Según el titular de la cámara, estos despachos podrían prolongarse durante algunos meses adicionales debido a las demoras en la logística. Además señaló que la situación de la chía es diferente y aunque la cosecha está culminando, todavía queda materia prima en proceso de recolección o en manos de productores y acopiadores, que debe ser procesada antes de incorporarse a los embarques.
“Habitualmente, las exportaciones de chía se extienden hasta mediados del año siguiente, y en esta ocasión podrían prolongarse incluso más, dependiendo de las condiciones del mercado. Para el cierre del ejercicio 2026, estimo que estaríamos como mínimo igualando las cifras generales del año pasado o superándolas”, concluyó Osorio.
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