
Isacio Vallejos, fundador y director de Constructora Isacio Vallejos S.A. (CIVSA), lleva cuatro décadas en el rubro de la construcción. Lo que comenzó como una empresa unipersonal se convirtió en una firma con aproximadamente 600 colaboradores y unos 300 equipos trabajando en obras de distintos tamaños en el país.
Durante una entrevista en el programa Actitud Imparable del Grupo Ñanduti, el empresario oriundo de Guarambaré recordó los comienzos de su carrera, los desafíos que enfrentó para consolidar la compañía y el proceso de transferencia hacia la siguiente generación, integrado por sus siete hijas, quienes también forman parte de la empresa.
“Fue una empresa que empezó con lo que tenía”, resumió Vallejos sobre los primeros años de CIVSA.
De un sueño de infancia a las primeras obras
Vallejos contó que su interés por la ingeniería nació cuando tenía nueve años, al escuchar por radio la noticia de la llegada del hombre a la Luna, en 1969. Años después, tras egresar de la carrera de Ingeniería y al no conseguir ingresar al sector público, decidió abrirse camino en el ámbito privado y trabajar por cuenta propia.
Uno de los primeros contratos de la empresa fue la construcción de una escuela en una zona remota del Chaco. Como no contaban con vehículos adecuados para el terreno, debían alquilar camiones para transportar los materiales.
En una ocasión, recordó, tuvo que ponerse al volante de uno de esos vehículos para regresar, luego de que el conductor quisiera emprender el viaje antes de que terminara sus mediciones, debido a que no quería manejar de noche.
La reinversión de las ganancias fue clave para el crecimiento de la firma. “Año a año fuimos reinvirtiendo las ganancias, así fuimos creciendo”, señaló.
En la actualidad, CIVSA cuenta con alrededor de 600 trabajadores, aunque durante temporadas de mayor actividad llegó a tener unos 1.500 colaboradores.
Grandes obras y desafíos en la construcción
A lo largo de sus 40 años, la empresa participó en proyectos de infraestructura, edificios corporativos y desarrollos inmobiliarios. Entre sus obras, Vallejos mencionó el edificio Manora de Itaipú y el nuevo Hospital Ingavi, entregado en 2020.
También recordó como uno de los trabajos más complejos la reestructuración de la Torre Norte del Palacio de Justicia, que debió realizarse mientras el edificio continuaba en funcionamiento y contempló la construcción de 14 pisos superiores.
“Nos tocó hacer puentes muy complicados, puentes que no me dejaron dormir”, comentó sobre los desafíos que enfrentó durante su trayectoria.
El empresario señaló que la mayor parte de los proyectos de CIVSA corresponde a obras públicas y que uno de sus objetivos pendientes es participar en la construcción de una represa. Asimismo, mencionó como proyecto futuro el Gran Hospital de Asunción.
El relevo generacional y el papel de las mujeres
La empresa familiar se encuentra en un proceso de transición hacia una nueva generación. Vallejos explicó que sus siete hijas trabajan en CIVSA: cuatro son ingenieras civiles, dos se desempeñan en áreas vinculadas a administración e ingeniería agronómica, y otra estudia ingeniería.
El empresario sostuvo que busca realizar el recambio a tiempo, aprovechando el interés de sus hijas en continuar con el negocio y evitando dificultades en el proceso de sucesión.
“Aprendimos en CIVSA a valorar las cualidades de las mujeres para trabajos que no fueron siempre destinados al trabajo de mujeres. Tenemos operadoras de máquinas, eso antes era impensable”, expresó.
También destacó la capacidad de aprendizaje de los trabajadores paraguayos y su disposición a adquirir nuevos conocimientos.
Un parque lineal para el corredor del arroyo Itay
Vallejos también comentó sobre una propuesta de recuperación y activación urbana del corredor del arroyo Itay, a lo largo de la avenida Madame Lynch, desde su intersección con Mariscal López hasta el superviaducto de Aviadores del Chaco.
El anteproyecto contempla un recorrido de aproximadamente 4,88 kilómetros, con una senda peatonal, bicisenda y plataformas recreativas, deportivas y sociales distribuidas en tres tramos.
La iniciativa plantea aprovechar espacios sobre el canal para instalar plazas y áreas de convivencia, con una separación referencial de entre 100 y 120 metros entre intervenciones.
“Cada 300 metros una plaza. La idea es que se practiquen deportes”, explicó sobre el concepto del proyecto.
Deudas estatales y financiamiento de las obras
Vallejos también se refirió a las dificultades que atraviesan las constructoras cuando se producen atrasos en los pagos del Estado. Afirmó que CIVSA enfrentó períodos complicados, incluso durante el año pasado, pero logró sostener sus operaciones hasta que se concretaron desembolsos.
“Los bancos son los que financian los procesos, son nuestro complemento financiero, los créditos son una herramienta muy importante”, manifestó.
El empresario señaló que las compañías necesitan capacidad financiera para soportar esos períodos y mencionó que aún quedan intereses pendientes de pago por parte del Estado. Según indicó, el saldo de la deuda rondaría los USD 100 millones, aunque lo consideró habitual dentro de la dinámica del sector.
“En 40 años nunca hemos dejado de cumplir ningún contrato”, afirmó.
La ganadería y los próximos años
Con 68 años, Vallejos proyecta dejar la conducción de CIVSA a sus hijas cuando cumpla 70. Después de esa etapa, tiene previsto dedicarse a la ganadería.
Al cierre de la entrevista, dejó un mensaje para los jóvenes que buscan abrirse camino profesionalmente, con énfasis en la formación y el trabajo.
“No hay nadie que pueda parar a quien tiene ganas en nuestro país, es un lugar de oportunidades”, sostuvo.
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