El titular del MEC recordó que una de las primeras medidas de su administración fue suspender los exámenes de ingreso a la carrera de formación docente tras detectarse irregularidades.
Señaló que aquella decisión incluso generó protestas, lo que, según dijo, reflejó la naturalización de prácticas fraudulentas dentro del ámbito educativo.
«Hay una sociedad que ve que está bien ingresar haciendo fraude a la carrera educativa. Tenemos que cambiar el sistema, cambiar los incentivos y trabajar con la gente para mostrar otro escenario», expresó.
Ramírez también vinculó esta situación con los resultados del sistema educativo.
Indicó que siete de cada diez aspirantes a la docencia no aprobaron las pruebas de ingreso impulsadas por el MEC, cifra que comparó con los resultados de la prueba PISA 2022, donde siete de cada diez estudiantes no comprenden lo que leen.
En otro momento, el ministro cuestionó el modelo de evaluación que, durante años, otorgó mayores beneficios laborales a quienes acumulaban títulos y certificados, incluso sin relación con la docencia. Sostuvo que ese esquema terminó incentivando prácticas irregulares y favoreciendo el negocio de instituciones que ofrecían certificaciones sin la debida habilitación.
«El sistema estaba preparado para que cargues la mayor cantidad de títulos, incluso si no estaban vinculados a la educación», afirmó.
Agregó que la actual administración reemplazó ese criterio por evaluaciones de ingreso para integrar el banco de datos de docentes, priorizando los conocimientos antes que la cantidad de certificados presentados.
Finalmente, sostuvo que el entramado detectado en torno a los títulos falsos demuestra la necesidad de introducir cambios de fondo en el sistema educativo y revisar los incentivos que, según afirmó, facilitaron este tipo de irregularidades.

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